Realmente pensé que serian más difíciles de hacer, siempre tuve ganas pero no me atrevía hasta que se los vi a mi amiga Lola del blog Pan Frito o Rebanás , ella hace unas comidas deliciosas y unos postres para babear y todo lo hace fácil para nosotros, me encanta visitar su blog y siempre me voy con algo nuevo que he aprendido, además de lo maravillosa que es, siempre tiene una palabra amable y cariñosa.
Os invito a que la visitéis, si no lo hacéis ya, pues se que muchos somos los que no nos perdemos sus recetas.
Y que decir de los mantecados, que son riquisímos y mucho más buenos que los comprados además no se tarda nada en prepararlos. Muchas ya sabéis lo tiquismikis que es mi hijo, pues cuando probo estos dijo,"saben mejor que los comprados" no hace falta decir más, ja,ja,ja.
- 300 gr. de Harina
- 150 gr. de Manteca de Cerdo Ibérico
- 130 gr. de Azúcar Glas
- 1 Cucharadita de Canela
- Azúcar Glas para espolvorear.
-En primer lugar tostaremos la harina para que no tenga nada de humedad, yo lo hice en el horno. Para ello la ponemos en una bandeja de horno bien estirada y la tostaremos a 150º grados unos 15 minutos, dando unas vueltas a la harina mientras se hace para que se seque toda, tener cuidado con quemar la harina pues si se quema amargara, si vemos que empieza a tomar color bajar el fuego o apagarlo, dejar enfriar completamente antes de utilizarla.
-Mezclar la manteca con el azúcar glas y la canela, cuando este bien integrado le vamos añadiendo la harina a la que le habremos quitado todos los grumos que se forman en el horno.
-Cuando tengamos una masa homogénea y que no se pega a los dedos, envolverla con film de cocina y ponerla en la nevera una hora.
-A continuación estirar la masa entre dos films y con un rodillo de cocina, dejarlos de 1 centímetro y medio de grosor y cortarlos con el cortador de galletas que nos guste.
-La masa parece como que se cuartea rápido, pero es fácil volver a unirla presionando solamente.
-Colocarlos en una bandeja de horno forrada con papel de horno.
-Precalentar el horno a 180º y hornearlos de 30 a 40 minutos, los mios con 30 minutos ya empezaban a dorarse.
-Sacarlos del horno y dejar templar en la bandeja unos minutos, pues si los tocamos muy calientes se romperán muy fácilmente.
-Según se van enfriando van endureciendo y ya los pondremos en una rejilla para que enfríen del todo.
-Espolvorear con azúcar glas y listos para degustar.
Espero que os haya gustado y deseo que seáis felices.
